Regaliz: beneficios y por qué no debes abusar

El regaliz es de las pocas plantas medicinales que te encuentras en el kiosco: en caramelos, en gominolas negras, en palitos para masticar. Eso hace que parezca inofensivo.

Y no lo es. Es una raíz con efectos potentes y con un compuesto que, tomado en exceso, sube la tensión y desequilibra el potasio. Merece la pena conocer las dos caras.

Índice

🌿 La raíz más dulce que existe

El regaliz es Glycyrrhiza glabra, una planta herbácea perenne de la familia de las leguminosas que alcanza entre uno y dos metros de altura.

Tiene hojas compuestas y flores moradas o violetas en racimos, pero lo que se usa es la raíz, larga y fibrosa, de color amarillento por dentro.

Se le conoce también como palo dulce, orozuz, regalicia o licorice, y se cultiva en el Mediterráneo y en Asia occidental desde hace milenios.

Su sabor característico viene de la glicirricina, un compuesto que puede ser hasta cincuenta veces más dulce que el azúcar.

Ese mismo compuesto es responsable de casi todos sus beneficios y, a la vez, de todos sus problemas.

🧪 Qué contiene la raíz

Además de la glicirricina, el regaliz aporta un conjunto de compuestos que explican por qué se usa en tantas cosas distintas.

Contiene flavonoides con acción antioxidante y antiinflamatoria, entre ellos algunos específicos de esta planta.

Aporta saponinas con efecto expectorante, capaces de aflojar la mucosidad y facilitar su expulsión.

Suma también cumarinas, mucílagos y aceites esenciales, responsables de su aroma y de su efecto suavizante sobre las mucosas.

Y contiene fitoestrógenos, compuestos vegetales con una estructura parecida a la de los estrógenos humanos.

⚠️
El problema tiene nombre: glicirricina. Provoca retención de sodio y agua y pérdida de potasio. El resultado puede ser tensión alta, hinchazón y alteraciones del ritmo cardíaco. No es teórico: ocurre con consumos altos y sostenidos.

🔥 Su uso estrella: el estómago

Si el regaliz sigue en las farmacias hoy, es sobre todo por lo que hace en la mucosa digestiva.

Sus compuestos protegen el revestimiento del estómago y estimulan la producción de moco, la barrera natural frente al ácido.

Se usa en gastritis, acidez, reflujo y úlcera gástrica, ayudando a que la mucosa dañada se recupere.

También alivia la indigestión, los gases y los espasmos intestinales, gracias a su acción antiinflamatoria y antiespasmódica.

Y aquí aparece una versión concreta que cambia toda la ecuación de seguridad, y que conviene conocer sí o sí.

💊 El DGL, la versión segura

El regaliz desglicirrizado, abreviado como DGL, es regaliz al que se le ha retirado la glicirricina.

Contiene menos de un uno por ciento de ese compuesto, lo que elimina el riesgo sobre la tensión y el potasio.

Y lo interesante es que mantiene el efecto protector sobre la mucosa gástrica, que es justo lo que se busca en gastritis o úlcera.

La dosis habitual ronda los 380 miligramos antes de las comidas, en comprimidos masticables.

Es la única forma de regaliz recomendable para quien tiene hipertensión y quiere aprovechar su efecto digestivo.

🫁 Garganta, tos y bronquios

Es el otro gran uso tradicional, y explica por qué aparece en tantos caramelos y jarabes.

El regaliz es demulcente: forma una capa protectora sobre la mucosa irritada de la garganta y calma la sensación de raspado.

Sus saponinas actúan como expectorante, ayudando a soltar la mucosidad espesa en catarros y bronquitis.

Además reduce la inflamación de las vías respiratorias, algo útil como apoyo en cuadros de tos persistente.

Masticar un trozo de raíz es el remedio de toda la vida para la garganta rasposa, aunque conviene no abusar por el mismo motivo de siempre.

🍵 Cómo tomarlo y en qué cantidad

Infusión: una cucharadita de raíz seca por taza, reposando cinco o diez minutos. Una o dos tazas al día como mucho.

Extracto en cápsulas: entre 200 y 600 mg diarios, repartidos en dos o tres tomas.

DGL masticable: unos 380 mg antes de cada comida principal.

Duración: ciclos de una o dos semanas, con descanso. Nunca de forma continuada durante meses.

🛡️ Otros efectos con respaldo

El regaliz tiene una lista amplia de propiedades, y varias de ellas son bastante consistentes.

Es antiviral, con efecto observado especialmente frente al virus del herpes, reduciendo la duración de los brotes.

Actúa como antiinflamatorio general, útil como apoyo en molestias articulares y en procesos inflamatorios digestivos.

Se le atribuyen propiedades adaptógenas, es decir, ayuda al cuerpo a manejar mejor el estrés a través de las glándulas suprarrenales.

Tiene además un efecto hepatoprotector, ayudando al hígado frente al daño de toxinas y favoreciendo su regeneración.

Y en la boca se usa por su acción antibacteriana, en enjuagues y pastas dentales naturales para llagas e inflamación de encías.

🌸 Hormonas y menopausia

Este uso tiene sentido por los fitoestrógenos que contiene la raíz, aunque conviene tomarlo con matices.

Se emplea para aliviar síntomas de la menopausia como los sofocos, la sequedad y los cambios de ánimo.

También aparece en preparados para el síndrome premenstrual y para ayudar a regular ciclos irregulares.

Ese mismo efecto hormonal es el motivo por el que el uso prolongado puede desequilibrar más de lo que ayuda.

Por eso conviene usarlo por temporadas cortas y, en cuadros hormonales, siempre con seguimiento profesional.

🚫 Quién no debe tomarlo
🫀 Hipertensión o problemas cardíacos: la glicirricina sube la tensión y retiene líquidos.
🫘 Enfermedad renal: altera el equilibrio de sodio y potasio, que el riñón debe regular.
🤰 Embarazo y lactancia: atraviesa la placenta y pasa a la leche materna.
💊 Con diuréticos, corticoides, digoxina o anticoagulantes: las interacciones son claras y frecuentes.

⚠️ Qué pasa si te pasas

Conviene conocer las señales, porque suelen atribuirse a otras causas y no al caramelo o a la infusión.

Los primeros signos son hinchazón de tobillos y cara, sensación de retención y aumento de peso rápido por líquidos.

Después puede aparecer tensión arterial elevada, dolor de cabeza y esa sensación de presión que no se explica de otra forma.

La pérdida de potasio provoca debilidad muscular, calambres y alteraciones del ritmo cardíaco, que es lo más serio del cuadro.

Todo eso aparece con consumos altos: hablamos de más de treinta gramos diarios de raíz o de un consumo diario prolongado.

La buena noticia es que revierte al suspenderlo, aunque puede tardar semanas en normalizarse del todo.

🧴 Usos externos y cosmética

Fuera del terreno digestivo y respiratorio, el regaliz tiene un papel creciente en cosmética que poca gente conoce.

Aplicado sobre la piel, su acción antiinflamatoria calma la irritación y el enrojecimiento, por lo que aparece en cremas para pieles reactivas.

Se usa como apoyo en dermatitis, eczema y rojeces persistentes, donde ayuda a bajar la reacción sin resecar la zona.

Uno de sus compuestos se emplea además en productos despigmentantes, porque interfiere con la enzima que produce la melanina.

Esa propiedad lo ha convertido en un ingrediente habitual en sérums para manchas, combinado con vitamina C o niacinamida.

En todos esos casos hablamos de uso externo, que no plantea los problemas de tensión y potasio del consumo por vía oral.

🕒 La regla de las dos semanas

Si tomas regaliz con glicirricina, no lo prolongues más de dos semanas seguidas sin una pausa equivalente. Es la forma más simple de evitar cualquier problema.

Y si necesitas un tratamiento largo, por ejemplo para una gastritis crónica, cambia al DGL: hace lo mismo en el estómago y puede tomarse durante meses sin ese riesgo.

🍬 Cuidado con los caramelos

Aquí está el punto que más gente pasa por alto, precisamente porque no lo asocia con un remedio.

Las gominolas y caramelos de regaliz negro auténtico contienen glicirricina, y se comen sin ningún control de cantidad.

Comer una bolsa entera varios días seguidos puede reproducir exactamente los efectos que acabamos de describir.

Muchos productos industriales llevan solo aroma de anís y ningún regaliz real, así que ahí el riesgo desaparece, pero tampoco hay beneficio.

La forma de saberlo es la de siempre: leer la lista de ingredientes y buscar el extracto de regaliz.

🛒 Cómo elegirlo según tu caso

Con esta planta, la elección del formato importa más que con casi cualquier otra.

  • 🫀 Si tienes hipertensión: solo DGL. El resto de formatos queda descartado.
  • 🔥 Para gastritis o reflujo: DGL masticable antes de las comidas, en ciclos de semanas.
  • 🫁 Para la garganta: infusión o pastillas, unos días y sin encadenar semanas.
  • 🌿 Raíz entera: la más tradicional, pero también la más difícil de dosificar.
  • 💧 Extracto líquido: práctico, siempre siguiendo la dosis del envase y sin improvisar.

Al final, el regaliz es el ejemplo perfecto de una planta que funciona de verdad y por eso hay que respetar.

Usado en ciclos cortos, o en su versión sin glicirricina, sigue siendo uno de los mejores aliados para el estómago y la garganta que existen en la herbolaria.

Y si tomas medicación para la tensión, para el corazón o diuréticos, la conversación es corta: menciónalo en tu próxima consulta antes de empezar con cualquier formato que no sea DGL.

No es una precaución exagerada. El regaliz es una de las pocas plantas cuyo efecto puede verse reflejado directamente en un análisis de sangre y en una medición de tensión.

Esa potencia es justo lo que lo hace útil. Solo hay que usarla en la dirección correcta y durante el tiempo justo.

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