Beneficios y usos del té de anís

El té de anís suele aparecer justo cuando el estómago se siente pesado, llegan los gases o una comida parece no terminar de caer bien. Su sabor dulce y aromático resulta reconfortante, pero hay un detalle que cambia todo: no todos los tipos de anís son iguales.
El anís verde y el anís estrellado comparten un aroma parecido, aunque provienen de plantas diferentes. Conocer sus usos, preparar la infusión correctamente y respetar sus precauciones permite disfrutarla sin convertir un remedio tradicional en un riesgo innecesario.
¿Qué tipo de anís se usa?
Cuando alguien menciona el té de anís, puede estar hablando de las pequeñas semillas del anís verde o de los frutos secos con forma de estrella. Ambos contienen anetol, una sustancia responsable de buena parte de su olor y sabor característicos.

Sin embargo, sus propiedades, concentraciones y riesgos no son idénticos. Antes de preparar cualquier infusión, conviene revisar el envase y reconocer exactamente qué producto tienes entre las manos.
🌱 Anís verde o anís en grano
El anís verde, cuyo nombre científico es Pimpinella anisum, produce pequeños frutos que comúnmente llamamos semillas. Pertenece a la misma familia botánica del apio, el hinojo, el cilantro y el eneldo.
Tiene un sabor dulce, ligeramente picante y parecido al regaliz. Se utiliza en infusiones, panes, galletas, dulces, licores y diferentes preparaciones tradicionales.
Sus frutos contienen aceite esencial, flavonoides y compuestos aromáticos. El principal componente de su aceite es el transanetol, aunque también puede contener pequeñas cantidades de estragol, linalool y otras sustancias vegetales.
La Agencia Europea de Medicamentos reconoce su uso tradicional para molestias digestivas leves, como inflamación abdominal y flatulencias, además de su empleo como expectorante en la tos relacionada con resfriados.
⭐ Anís estrellado
El anís estrellado chino proviene del árbol Illicium verum. Lo que se utiliza no es una flor, sino su fruto seco, formado normalmente por varias puntas que contienen semillas brillantes.
Su aroma también se debe principalmente al anetol. En la cocina se emplea para preparar bebidas, caldos, carnes, postres y mezclas de especias, especialmente en diferentes regiones de Asia.
Aquí aparece una advertencia importante. Existe una especie similar llamada anís estrellado japonés, o Illicium anisatum, que contiene sustancias neurotóxicas y no debe consumirse.
Ambas variedades pueden parecerse demasiado a simple vista. Por eso, el anís estrellado debe comprarse únicamente en establecimientos confiables, dentro de un empaque que identifique claramente la especie y su procedencia.

Beneficios para la digestión
El uso más conocido del té de anís está relacionado con el aparato digestivo. Después de una comida abundante puede sentirse una combinación incómoda de presión, eructos, retortijones y abdomen inflamado.

En estos casos, una infusión de anís verde puede brindar alivio temporal de molestias leves. Su efecto tradicional se relaciona con la relajación de ciertos músculos del intestino y con la expulsión de los gases acumulados.
🫧 Gases e inflamación abdominal
El anís se considera una planta carminativa. Este término significa que puede favorecer la eliminación de gases y reducir la sensación de distensión que aparece cuando el abdomen se siente tenso o demasiado lleno.
No “desaparece” mágicamente todos los gases. Más bien, puede disminuir los espasmos digestivos y hacer más fácil su expulsión, especialmente cuando la molestia surge después de comer demasiado rápido o consumir alimentos muy fermentables.
También puede resultar reconfortante cuando hay movimientos intestinales acompañados de cólicos leves. El calor de la bebida, su aroma y el momento de descanso contribuyen a esa sensación de relajación.
La evidencia disponible para estos usos procede principalmente de su larga tradición y de estudios de laboratorio. No debe presentarse como una cura para enfermedades digestivas ni sustituir una evaluación médica.
🍽️ Digestiones pesadas
Una taza de anís verde después de comer puede ser agradable cuando existe pesadez digestiva ocasional. Su sabor ligeramente dulce también permite tomarla sin añadir azúcar, miel ni otros endulzantes.
Para algunas personas, beberla lentamente después de una comida ayuda a reducir los eructos y la sensación de que los alimentos “se quedaron atorados”. Sin embargo, esto no significa que acelere de manera drástica la digestión.

Si la pesadez se repite con frecuencia, aparece incluso después de comer poco o se acompaña de dolor, acidez intensa o vómitos, conviene investigar la causa en lugar de depender diariamente de una infusión.
😮💨 Náuseas y mal aliento
El aroma del anís puede resultar agradable cuando existe una sensación ligera de náusea. Beber pequeños sorbos de una infusión suave suele ser mejor que preparar una bebida excesivamente concentrada.
También se utiliza tradicionalmente para refrescar el aliento. Esto puede relacionarse con su aroma y con la disminución de algunas molestias digestivas, aunque no reemplaza la higiene bucal ni trata caries, infecciones o enfermedades de las encías.
- Úsalo para molestias ocasionales: no como tratamiento permanente para gases, estreñimiento o dolor.
- Bébelo lentamente: una bebida demasiado caliente puede irritar la boca y el esófago.
- Evita endulzarlo: su sabor natural ya suele ser suficientemente dulce.
- Observa tu reacción: suspéndelo si provoca ardor, náusea, diarrea o comezón.
Usos en resfriados y tos
El anís verde también se ha utilizado como acompañamiento durante resfriados. Su infusión caliente puede humedecer la garganta, aportar líquidos y ayudar a movilizar secreciones cuando existe una tos acompañada de flemas.

La función expectorante consiste en facilitar la expulsión del moco. No significa que la planta elimine virus, cure una gripe o sustituya medicamentos indicados para una infección respiratoria.
🌬️ Ayuda para expulsar flemas
El uso tradicional del anís como expectorante está relacionado con sus compuestos aromáticos. La Agencia Europea de Medicamentos considera plausible este empleo para la tos asociada con resfriados, aunque reconoce que faltan ensayos clínicos sólidos.
Tomar una bebida tibia puede aliviar momentáneamente la garganta reseca y hacer más fácil la expectoración. El vapor también puede sentirse agradable, pero no es necesario acercar el rostro a agua hirviendo.
Respirar vapor demasiado caliente puede ocasionar quemaduras en la cara, nariz o vías respiratorias. Una ducha tibia, un humidificador limpio o beber suficientes líquidos son opciones más seguras.
El té de anís no debe utilizarse para controlar por cuenta propia una crisis de asma. La falta de aire, los silbidos intensos, la coloración azulada de los labios o el dolor en el pecho requieren atención médica inmediata.
Una infusión tibia puede hidratar, suavizar la garganta y acompañar la expulsión de flemas durante un resfriado leve.
No cura la gripe, no reemplaza inhaladores, antibióticos ni antivirales, y tampoco debe retrasar una consulta cuando los síntomas empeoran.
Otros usos populares
Al té de anís se le atribuyen muchos efectos: mejorar el sueño, controlar la ansiedad, ayudar a bajar de peso, desintoxicar el hígado, limpiar los riñones o disminuir el azúcar. Aquí conviene separar la tradición de lo que realmente está demostrado.
Disfrutar una bebida caliente puede producir una sensación general de calma. Prepararla, sentarse unos minutos y respirar su aroma crea una pausa agradable, especialmente al final de un día pesado.
Eso no significa que el anís funcione como antidepresivo, ansiolítico o tratamiento para trastornos del sueño. Si existe ansiedad persistente, tristeza profunda, ataques de pánico o insomnio frecuente, se necesita una valoración profesional.
🌙 Relajación y descanso
El aroma dulce del anís puede asociarse con tranquilidad y bienestar. Una infusión sin cafeína durante la noche puede integrarse a una rutina de descanso, siempre que no provoque reflujo ni obligue a levantarse constantemente al baño.

Su beneficio en este contexto puede provenir tanto de la planta como del propio ritual: bajar la iluminación, dejar el teléfono, beber algo tibio y permitir que el cuerpo disminuya el ritmo.
🩸 Cólicos menstruales y menopausia
El anís se ha empleado tradicionalmente para molestias menstruales y sofocos. Algunos de sus componentes presentan actividad parecida a la de los estrógenos en estudios experimentales, pero la evidencia clínica continúa siendo limitada.
No debería usarse para reemplazar tratamientos hormonales ni para intentar provocar la menstruación. Quienes tengan endometriosis, miomas, cáncer hormonodependiente u otra condición sensible a hormonas deben consultarlo antes con un profesional.
Durante el embarazo y la lactancia no se recomienda usarlo en cantidades medicinales sin indicación. Tampoco debe asumirse que aumenta la producción de leche o que, al beberlo la madre, eliminará los cólicos del bebé.

⚖️ Peso, hígado y azúcar
El té de anís sin azúcar aporta pocas calorías y puede reemplazar bebidas endulzadas. Ese cambio sí puede ser útil dentro de una alimentación equilibrada, pero no quema grasa corporal ni elimina la grasa acumulada en el hígado.
Tampoco se ha demostrado que reduzca por sí solo la glucosa, el colesterol, la creatinina o el ácido úrico. Tomarlo no compensa una dieta inadecuada ni reemplaza medicamentos para diabetes, hipertensión o enfermedad renal.
Las expresiones “limpiar la sangre” o “desintoxicar los órganos” suelen ser engañosas. El hígado y los riñones realizan esas funciones constantemente, y cuando están enfermos requieren diagnóstico, seguimiento y tratamiento real.
🫖 Cómo preparar té de anís
La preparación cambia dependiendo de si se utiliza anís verde o anís estrellado. En ambos casos, más cantidad no significa más beneficio. Una bebida demasiado concentrada puede aumentar el riesgo de reacciones adversas.
🥄 Infusión de anís verde
Para una taza suave pueden utilizarse aproximadamente dos o tres gramos de semillas, equivalentes a una cucharadita rasa, en 200 o 250 mililitros de agua.
Machaca ligeramente los granos justo antes de preparar la bebida. No es necesario pulverizarlos; basta con romperlos un poco para que el agua entre en contacto con sus compuestos aromáticos.
- Calienta el agua: retírala del fuego cuando comience a hervir.
- Añade el anís: utiliza una cucharadita rasa de semillas ligeramente trituradas.
- Tapa la taza: esto ayuda a conservar parte de los compuestos aromáticos volátiles.
- Deja reposar: espera entre siete y diez minutos.
- Cuela y bebe: tómala tibia y sin azúcar.

Puede beberse después de una comida pesada o durante un resfriado leve. No es necesario tomarla diariamente ni preparar varias tazas concentradas para obtener mejores resultados.
La EMA limita el uso medicinal tradicional del anís verde a adultos y adolescentes mayores de 12 años y aconseja no prolongarlo más de dos semanas sin valoración profesional.
⭐ Preparación con anís estrellado
Para preparar esta versión, confirma primero que el paquete indique Illicium verum y que provenga de un proveedor confiable. No utilices estrellas sueltas de procedencia desconocida.
Coloca una estrella pequeña en una taza de agua caliente, tapa y deja reposar de cinco a diez minutos. Después cuela completamente la bebida y evita reutilizar el mismo fruto repetidas veces.
No prepares infusiones con varias estrellas, no mezcles polvo de origen dudoso y no la consumas como remedio diario. Su uso ocasional debe entenderse principalmente como culinario.
🧊 ¿Se puede tomar frío?
La infusión puede enfriarse y conservarse unas horas dentro del refrigerador, en un recipiente limpio y cerrado. Puedes agregar una hoja de hierbabuena para cambiar el aroma, sin necesidad de incorporar azúcar.
No conviene preparar grandes jarras para varios días. La opción más prudente es consumirla fresca y desecharla si cambia de olor, sabor o apariencia.
⚠️ Contraindicaciones y precauciones
Que una planta sea natural no significa que sea segura para todas las personas. El anís contiene sustancias activas y puede causar alergias, molestias digestivas o intoxicaciones cuando se utiliza incorrectamente.
El anís verde debe evitarse si existe alergia al propio anís, al anetol o a plantas de la familia Apiaceae, como apio, hinojo, cilantro, alcaravea y eneldo. Puede provocar reacciones en la piel o en las vías respiratorias.
👶 Bebés y menores de edad
No debe darse té de anís estrellado a bebés. La FDA ha relacionado estas bebidas con vómitos, temblores, movimientos anormales de los ojos y efectos neurológicos graves, incluyendo convulsiones.
El anís no es una solución segura para los cólicos infantiles. Un bebé que llora de forma inconsolable, rechaza alimento, vomita, tiene fiebre, abdomen duro o somnolencia necesita valoración pediátrica.
En el caso del anís verde, la EMA no recomienda su uso medicinal en menores de 12 años por falta de información suficiente sobre seguridad. Tampoco debe añadirse a biberones o fórmulas.
🤰 Embarazo y lactancia
Durante el embarazo y la lactancia es preferible limitarlo a las pequeñas cantidades usadas normalmente como condimento. Las infusiones concentradas y el aceite esencial deben evitarse salvo indicación profesional.
No existe evidencia suficiente para asegurar que aumente la producción de leche materna. Además, sus compuestos pueden pasar al organismo de la madre y no se conocen por completo sus efectos en el bebé.
💊 Medicamentos y enfermedades
Quienes tomen anticoagulantes, tratamientos hormonales, medicamentos para diabetes o fármacos para enfermedades crónicas deben consultar antes de usar infusiones medicinales con frecuencia.
También se requiere precaución en personas con enfermedad hepática, renal, epilepsia, antecedentes de alergias graves o padecimientos sensibles a estrógenos.
El aceite esencial de anís es mucho más concentrado que una infusión. No debe beberse directamente ni administrarse en gotas caseras, ya que cantidades relativamente pequeñas pueden causar náuseas, vómitos, convulsiones y otras complicaciones.
- Busca atención urgente: si aparecen convulsiones, desorientación, dificultad para respirar o pérdida del conocimiento.
- Suspende la bebida: ante hinchazón de labios, ronchas, comezón o sensación de garganta cerrada.
- Consulta a un médico: si el dolor abdominal es intenso, recurrente o acompañado de fiebre.
- No prolongues su consumo: cuando los síntomas continúen durante varios días o empeoren.
El té de anís puede ser una bebida aromática y agradable para acompañar una digestión pesada o un resfriado leve. Su mayor valor está en usarlo con moderación, sin atribuirle propiedades milagrosas y sin confundir el anís verde con especies de anís estrellado potencialmente peligrosas.
Una taza suave y ocasional suele ser suficiente. Elegir un producto confiable, respetar las cantidades y reconocer cuándo una molestia necesita atención médica permite conservar lo mejor de esta tradición sin correr riesgos innecesarios.

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